Inspirado en el Junkers G38: el nuevo « » Flieger D-2000 con fecha grande
Cuando el Junkers G38 despegó por primera vez en 1929, era el avión civil terrestre más grande de su época. Con una envergadura de 44 metros, compartimentos integrados en las alas y espacio para pasajeros directamente en el ala, estableció nuevos estándares en la construcción aeronáutica. El primer modelo llevaba la matrícula D-2000. Representó un primer paso en el desarrollo de este avión y marca el punto de partida de un diseño inusual. En él se inspira el nuevo Flieger D-2000 con fecha grande.
El G38 se caracterizaba por su estructura inusual y el enorme tamaño que ello conllevaba. Algo similar ocurre con la fecha grande en un reloj, tal y como se aprecia en nuestro nuevo Flieger D-2000. La fecha se muestra a través de dos discos independientes, lo que la amplía considerablemente. La indicación se percibe de inmediato y sigue siendo claramente legible incluso con una mirada fugaz. La mecánica más compleja forma parte del concepto y determina la estructura del movimiento y, por ende, del reloj.
El Junkers G38: la casa voladora
El 6 de noviembre de 1929 despega de « » de Dessau un avión que establece nuevos estándares: el Junkers G38. Al ser el avión civil terrestre más grande de su época, se convirtió rápidamente en un símbolo de la ingeniería visionaria y recibió apodos como «Gigante apacible» o «Casa voladora». Con una envergadura de 44 metros y un peso al despegue de más de 21 toneladas, impresiona no solo por sus dimensiones, sino sobre todo por su diseño. El G38 sigue la idea de Hugo Junkers del «ala espacial». Los motores, los depósitos, los compartimentos de carga e incluso los asientos de los pasajeros están integrados en las alas. Se puede acceder a las alas y los trabajos de mantenimiento pueden realizarse durante el vuelo. Un enfoque radical que se adelantó mucho a su tiempo.
También en el interior, el G38 establece nuevos estándares. La cabina se asemeja más a un lujoso vagón restaurante que a la cabina de un avión. Resultan especialmente extraordinarias las ventanas panorámicas acristaladas situadas en las alas, que permiten una vista despejada hacia delante. Dependiendo de la versión, tiene capacidad para hasta 34 pasajeros. A pesar de la atención internacional y de una gira europea muy aclamada, el éxito económico no llega a materializarse. Solo se fabrican dos ejemplares. El G38 no se convierte, por tanto, en un avión de serie, sino en una leyenda. Un hito que demuestra lo que es posible cuando se dejan atrás las convenciones.
Imagen del espacioso interior
Imagen del emblemático Europatour
Imagen para ilustrar las proporciones